Relación médico-paciente.
- CuidadosPaliativos

- 26 abr 2021
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La comunicación implica una transmisión de señales o mensajes entre un emisor y un receptor. Para que esto ocurra se debe establecer una -relación-.
El médico debe acercarse a cada paciente y a su situación de manera personalizada, individualizada. Esto debe ser desde una postura de veracidad y confianza que facilite al paciente expresar sus emociones y necesidades, al mismo tiempo que se está atento a identificar a tiempo las peticiones de este.
Como persona que es, el médico también está sometido a diferentes procesos evolutivos, partiendo de aquí, la interacción entre médico-paciente se ha manifestado históricamente en diferentes tipos de "relación médico-paciente".
Modelos asistenciales.
Técnico: el profesional hace especial hincapié en los términos científicos, desvalorizando lo humano. Este modelo es útil en situaciones que no requieren seguimiento ni toma de decisiones.
Paternalista: el profesional toma las decisiones por el paciente. Aconseja, pero no ofrece opciones diferentes, no tolera que se le ponga en duda, pues considera que el paciente es incapaz de tomar decisiones en el momento de la atención. Implica un riesgo de infantilización del paciente y de obstinación terapéutica.
Informativo: se desarrollo en respuesta al auge inicial del autonomismo, se deja solo al paciente en la toma de decisiones, y hay pacientes que prefieren esta soledad para poder decidir.
Deliberativo: se desarrolla un diálogo auténtico entre el médico y su paciente, aporta la información necesaria y relevante, suficiente para decidir. El profesional aporta lo que considera la mejor opción, individualizando cada caso y discutiendo con el paciente y su familia las alternativas. Hay encuentro y colaboración, una toma de decisiones compartida.
Contractual o Cousenlling -> Relación de ayuda: el profesional entiende al paciente como sujeto de derechos y deberes, creencias y valores propios a respetar. Requiere entrenamiento en habilidades de comunicación y emocionales. Implica hacer reflexionar a la persona que precisa ayuda, por medio de preguntas abiertas y focalizadas, de modo que tome decisiones adecuadas para afrontar sus problemas en función de sus valores e intereses. Utilizar la pregunta respeta la autonomía del paciente, promoviendo la elección. No da soluciones, ayuda a identificar las opciones posibles, el paciente elige. Y se fundamenta en el principio de beneficencia no paternalista; método didáctico socrático: preguntar y escuchar en el contexto de una relación clínica madura, respetuosa y de confianza.
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Identificar la manera en que nos relacionamos con nuestros pacientes, puede ser de gran ayuda para mejorar la atención que brindamos día con día.








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