Medicina Paliativa ⚕
- CuidadosPaliativos

- 14 jul 2020
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Existen dos facetas de la medicina ampliamente conocidas y aceptadas: La Medicina Preventiva y la Medicina Curativa. Pero ¿Qué pasa cuando la prevención no fue suficiente y la curación ya no es opción?
Frecuentemente nos encontramos ante pacientes con patologías muy avanzadas, donde a pesar de todos los esfuerzos terapéuticos (curativos) topamos en un punto de no retorno, es aquí donde se abre paso la Medicina Paliativa. Entonces surge una cuestión fundamental, ¿Cuándo debemos incluirla en nuestro manejo integral del paciente?
La OMS (Organización Mundial De La Salud) establece que los tratamientos curativos y paliativos no se excluyen, declarando desde el año 2002 que el manejo paliativo es aplicable desde el inicio del curso de la enfermedad, en combinación con otras terapias que están destinadas a prolongar la vida.
Los últimos años se ha demostrado que la intervención terapéutica paliativa precoz conduce a la mejora en la calidad de vida, el control de síntomas e incluso la supervivencia. A pesar de ello, solo una pequeña proporción de los pacientes reciben esta atención, y la mayoría son referidos a estos servicios luego de interrumpir los tratamientos, cuando su esperanza de vida es de apenas pocos meses o semanas.
Pero ¿Por qué es tan importante?
La Medicina Paliativa se encarga de dar un manejo interdisciplinario, en el cual se unen médicos tratantes, personal de enfermería, nutrición, psicología, tanatología.. entre otros, con el paciente y su familia (o cuidadores principales) con un único objetivo: El confort y la tranquilidad del paciente durante su enfermedad y hasta el final de su vida, procurando siempre tomar como prioridad los deseos, valores y necesidades expresadas por el paciente desde un principio.
De esta manera cuando llega el momento de tomar decisiones difíciles ante momentos de crisis, existe una claridad respecto a qué medidas tomar.
Por todo esto debemos comprender que la Medicina Paliativa no se trata del tiempo que le quede al paciente, sino de las necesidades que presenta, y que implementarla no implica una muerte inmediata.
De esta forma, nuestra prioridad es velar porque la vida termine de la manera más digna, con el menor desamparo y dolor posibles, y que esto sea importante, no solo para la profesión médica, el sector de la salud y los servicios sociales, sino también para toda la sociedad.








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